Ya tenés el aerosol de sellador flexible negro en la mano. Leíste para qué sirve y estás listo para declararle la guerra a esa gotera o fisura que te viene volviendo loco. Este es el momento de la verdad, donde una buena aplicación marca la diferencia entre un parche temporal y una solución definitiva. Podés pensar que es tan simple como apuntar y disparar, pero para lograr un sellado profesional y duradero, hay una técnica y, sobre todo, una preparación que son la clave del éxito.
No te preocupes, no es nada complicado. En esta guía, te vamos a llevar de la mano por todo el proceso. Desde la preparación de la superficie (que es el 80% del trabajo) hasta el último toque final, te daremos los consejos y secretos para que apliques el sellador como un profesional y te olvides del problema por mucho tiempo.
"Una aplicación exitosa de sellador es 80% transpiración (limpieza y preparación) y 20% inspiración (la técnica de rociado)."
Fase 1: La Preparación, Tu Mejor Inversión de Tiempo
Si te salteás esta fase, no importa qué tan bueno sea el sellador, la reparación probablemente va a fallar. Dedicale el tiempo que se merece.
A. La Seguridad es Innegociable
Estás trabajando con un producto químico con solventes y es inflamable. La seguridad es lo primero:
- Ventilación: Usalo SÓLO en exteriores o en lugares con muy buena circulación de aire.
- Protección Personal: Ponete guantes (de nitrilo, si es posible), anteojos de seguridad y una mascarilla para vapores. No fumes ni trabajes cerca de fuentes de calor.
B. Limpieza Profunda de la Superficie
El sellador necesita una superficie limpia y sólida a la cual adherirse. El objetivo es que la zona quede "libre de humedad y polvo", como dice el manual. Para eso:
- Raspá todo lo suelto: Con una espátula y un cepillo de alambre, eliminá cualquier resto de pintura vieja, membrana descascarada, óxido, verdín o pedacitos de cemento sueltos.
- Lavá la zona: Una vez que sacaste lo grueso, limpiá el área con agua y un cepillo para quitar el polvo y la grasitud.
- Secá por completo: ¡Este es el paso más importante! La superficie debe estar 100% seca. El sellador no se va a adherir sobre humedad. Esperá un día de sol y viento o, si la zona es chica, podés ayudarte con un secador de pelo o una pistola de calor en modo suave.
Fase 2: El Paso a Paso de la Aplicación en Spray
Con la zona limpia, seca y segura, estás listo para la acción.
Paso 1: Agitar el Aerosol
Agitá el envase enérgicamente durante al menos un minuto. Esto es fundamental para que todos los componentes (bitumen, caucho, solventes) se mezclen de forma homogénea y la aplicación sea pareja.
Paso 2: La Distancia y la Técnica de Rociado
La recomendación es aplicar el spray a unos 30 cm de la superficie. ¿Por qué? Si te acercás demasiado, vas a aplicar mucho producto de golpe, lo que puede generar chorreaduras y burbujas. Si te alejás demasiado, el producto se seca en el aire y llega como un polvillo que no sella nada.
La técnica correcta es usar movimientos de vaivén, suaves y continuos, como si estuvieras pintando con un aerosol. Empezá a rociar un poco antes de la grieta y terminá un poco después, para asegurar que los bordes del "parche" queden bien cubiertos.
Paso 3: El Anclaje del Sellado
Un error común es aplicar el sellador solo sobre la línea de la grieta. Para un mejor desempeño, la recomendación es "esparcir a un área de 20 cm de anchura de la grieta". Esto significa que si tenés una fisura, tenés que crear un "parche" de 20 cm de ancho, con la fisura en el centro. Así, el sellador se ancla con fuerza a la superficie sana a ambos lados, creando un puente elástico y robusto sobre la zona dañada.
Paso 4: Múltiples Capas Finas
No intentes cubrir todo con una sola capa gruesa. Es mucho más efectivo aplicar una primera capa fina y uniforme, esperar a que se seque al tacto (unos 60 minutos), y luego aplicar una segunda capa, si es posible en dirección perpendicular a la primera (capas cruzadas). Esto crea una membrana más fuerte y con menos posibilidades de dejar poros o puntos débiles.
Fase 3: El Toque Final
El trabajo ya casi está. Solo quedan dos detalles:
- Tiempos de Curado: Respetá las 24 horas para el curado final. Durante ese tiempo, la reparación alcanza su máxima dureza, flexibilidad y resistencia. Evitá pisarlo o mojarlo intensamente.
- Limpieza de la Válvula: Para poder reutilizar el aerosol en el futuro, poné el envase boca abajo y presioná la válvula durante 2 o 3 segundos hasta que solo salga gas. Esto limpia el conducto y evita que se tape con producto seco.
La Técnica Supera a la Fuerza
¡Felicitaciones! Ya no solo sabés qué producto usar, sino que tenés el conocimiento completo para aplicarlo como un profesional. Recordá siempre que la clave no está en la cantidad de producto que uses, sino en la paciencia que le dediques a la preparación de la superficie y en la prolijidad de la aplicación. Con estos pasos, esa gotera o filtración tiene los días contados.